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 Quienes no emigraron
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Quienes no emigraron

Hace unos años un periodista me preguntó en Madrid a qué se debía que apareciesen escritores gallegos cuando antes apenas se daba esa planta. No entré a discutir la exactitud de su apreciación, pero le contesté que antes emigraban a Madrid a hacer su carrera y ahora en cambio no emigramos. Con el fútbol, lo mismo. Lo evidente es lo más difícil de ver, y de aceptar. Me parece evidente que los clubes de fútbol que fueron grandes se alimentaron, y se alimentan, de los talentos nacidos en cualquier lugar que son atraídos por el dinero y el prestigio. Si hablamos del Deportivo de La Coruña y del Real Madrid, por ejemplo, me parece evidente que si Luis Suárez y Amancio empezasen hoy su carrera no habrían jugado en el Real Madrid, lo habrían hecho en el Deportivo, el club de su ciudad. No habrían emigrado (como siguen emigrando hoy jugadores brasileños y de cualquier lugar a los equipos europeos). Ya no hablo de Puskas, Alfredo Di Stéfano...
Así es de estupenda la vida, que cambia y también sigue igual aunque no queramos verlo. Hay cambios, claro, por ejemplo España era un Estado brutalmente centralizado (aún lo es mucho, el que tuvo retuvo) en su red de comunicaciones, en su prensa, su mentalidad, su economía..., en todo. La mayor parte de las energías estaban centralizadas en Madrid (y claro que el Real Madrid era el equipo del Estado, para saber eso no es necesario volver a ver el

NO-DO. Eso no quita el gran juego de aquellos equipos).
Hoy España es un territorio menos centralizado y todos respiramos mejor, hemos conseguido algo de aire para vivir en nuestros lugares.
El Deportivo es un resultado de los nuevos tiempos, de una España menos ahogante y de una Galicia que, como todos, ha ido cambiando lentamente. Nada se da sobre la nada, este Depor se da en este lugar y en este tiempo; hace veinticinco años no era posible. Le tocaba sobrevivir en las divisiones inferiores, sin imaginar si quiera en el más hermoso de sus sueños un presente como el que hoy le toca vivir.
Galicia tiene siete ciudades y eso hace difícil concentrar en una las energías (el Deportivo de La Coruña/el correoso y bravo Celta de Vigo) pero algunas de sus ciudades ya no viven en la modorra provinciana de hace años. Esta A Coruña vital ya no es aquella ciudad de veraneo provinciano que expectaba las visitas del Azor tripulado por su siniestro veraneante; ahora es una ciudad joven, diversa y contemporánea.
Pero además de esos procesos sociales amplios está el factor humano individual, el factor Augusto César Lendoiro, un tipo de presencia común y afable pero que lleva doble nombre de emperador, deportivo. Lendoiro levantó antes un equipo de hockey sobre patines, deporte minoritario y casi exótico, el Liceo Caixa, y a continuación tomó el Deportivo y lo alzó como un lanzador de martillo al cielo abierto.

En la vida social las cosas tienen distintos ángulos, es muy complicado resumirla. El fútbol es negocio, deporte, y también un lenguaje para expresar sentimientos, argumentos, identidad. El Deportivo, indudablemente, es un equipo que lleva consigo el orgullo de los optimistas coruñeses, pero también es un banderín de la esperanza para la gran mayoría de los gallegos. Esto lo saben esos ojos de emigrantes que por toda Europa lloran con sus victorias y derrotas, hacen suyos sus éxitos y fracasos.
El conjunto coruñés plantado en el campo de fútbol son las armas cívicas y eufóricas de un país que aún está aprendiendo que es posible ganar, que emigrar derrotados no es una maldición bíblica, sino algo que también puede cambiar. Desde luego que un duelo entre el Deportivo de La Coruña y el Real Madrid es también un combate amistoso entre Galicia y Madrid en una España que ya no es una, grande y libre, sino aireada y diversa, y eso no es malo, es estupendo. Cuando las sociedades no tienen culturas fanáticas, el fútbol puede ser uno de los modos de contrastar identidades, podemos jugar a ganarnos unos a otros y al acabar el partido ducharnos e ir a cenar juntos.


Suso de Toro es un conocido escritor gallego. Su última obra es ‘Ambulancia’ (Ediciones B)


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