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Hay que tomar la distancia oportuna para conversar con Bebeto (Brasil, Bahía, 1964). Su legado todavía es reciente y resulta tentador caer en la trampa del elogio. Lo mejor en este caso hubiera sido no haberle visto con la camiseta blanquiazul dibujando aquellos goles coloristas, como si Riazor fuera el Tahití de Gaugin o la buhardilla de Lautrec.
La cita con el entrevistado coincide con algún lugar entre la morriña de Galicia y la saudade de Brasil. El ex delantero se debate ahora entre el futbolista que ha sido y el representante que quiere ser. “Desde que aterricé en Alvedro, no he parado de engullir”, confiesa mientras despacha un solomillo. ¿Habla Bebeto o el señor José Roberto Gama de Oliveira? Ni él mismo lo sabe. Buena prueba de ello es que ha previsto tres compromisos en su agenda coruñesa: visitar el estadio herculino, reunirse con el presidente Augusto César Lendoiro en la sede de la plaza de Pontevedra y abrir su corazón a la revista oficial del club.
RCD: ¿Sigue jugando o se ha retirado?
BE: Mi vida es el fútbol. He tenido propuestas para jugar en China, pero sólo salgo de Brasil para venir a La Coruña. Mantengo mi piso, mis abuelos eran españoles, estoy tramitando la nacionalidad y sigo pagando impuestos en España.
RCD: Se le ve contento...
BE: Por la emoción de la gente, los aficionados... Cada vez que piso la ciudad, la gente empieza a llamarme, a saludarme, es así.
RCD: Y ha tenido tiempo de visitar el club.
BE: Sí, quería que el presidente viera a los niños. Es una persona a la que le tengo mucho cariño y una gran admiración. Hablamos de todo. ¿Qué puedo decir del hombre que me trajo a España? Siempre le estaré agradecido.
RCD: ¿Sigue al Deportivo?
BE: Por televisión. La liga española es una de las más importantes del mundo y el Deportivo forma parte de mi vida.
RCD: Superdépor, ¿qué le dice la palabra?
BE: Lo más importante es haber construido un Deportivo fuerte. Lendoiro lo concibió, eso está claro, y yo lo plasmé sobre el césped. Ahí empezó todo. El principio fue difícil, pero hoy es respetado internacionalmente. Eso no tiene precio.
RCD: Algunas cosas todavía deben aclararse... me refiero al famoso penalti. Defiéndase.
BE: La gente habla del penalti, pero yo tengo clavada la espina de la eliminatoria frente al Borussia Dortmund. Aquel equipo era la
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